Los tiempos en la política son paradójicos, la política en si es paradójica, contradictoria, pasional, a la vez racional, en fin, puede definirse como la dimensión pública del ser humano.
Para los antiguos griegos participar en política era vivir en plenitud la ciudadanía, hoy es sinónimo de todos los males que aquejan a las sociedades, y, esa mala prensa se debe a los errores humanos de los cuales muchos grupos de poder se aprovechan de esta situación para su propio beneficio.
El enfrentarnos a dichos errores, nos interpela y nos obliga a pensarnos frente a los fantasmas del pasado para reinterpretar el presente, ejercicio incómodo, pero necesario para tener un pensamiento crítico de nuestra vida en sociedad. Pensando a la sociedad diversa actual como heredera de conflictos irresueltos, tradiciones compartidas, formas de ver, pensar y de sentir la realidad, la cual nos atraviesa dejando marcas en cada persona o grupos social tomando ciertos significados positivos o negativos depende del cristal que se use para analizar la realidad social que emerge de lo cotidiano y sus relaciones de poder.
En los tiempos que corren donde nuestra atención se mide según lo que dure un reel de Instagram, o un video de tik tok, la política entendida como aquella dimensión de discusión de ideas y sus bases filosóficas se ha dejado de lado, ganando terreno el marketing político solapando y muchas veces anulando la discusión como debate que es la esencia de la vida de los partidos políticos, esa anulación es el impedimento de ejercer y manifestar nuestra palabra ciudadana, siendo efectivo un slogan para redes sociales.
Ahora cabe pensar que es la política, muchos dirán “no sirve para nada”, “ a mi no me influye porque trabajo”, “yo solo estudio” y muchas más respuestas similares en las misma que denota un hartazgo de ilusiones rotas, el diagnóstico de esa realidad es para otra entrega no en el presente artículo.
Yo defiendo a la política porque es constitutiva al ser humano no podemos desprendernos de ella, si la podemos negar, pero no significa que deje de tener impacto. La política es pensar, dudar es construcción diaria, y como estoy hablando de una actividad humana, es perfectible se puede mejorar, pero depende de la comunidad toda.
Por Lic. Fabian Riva
