El mito de levantar la denuncia por violencia

El mito de levantar la denuncia por violencia

En un mano a mano revelador con Mario Andrés para el ciclo de entrevistas de POV Data, la Comisario Marisol García, coordinadora provincial de las Comisarías de la Familia de la Provincia de Río Negro, combinó el trabajo institucional con un profundo costado humano. Durante la charla, desmitificó una de las creencias más arraigadas en la sociedad, valoró el esfuerzo del personal policial y repasó la vocación, la fe y la entrega personal que sostienen diariamente el abordaje de las violencias en la provincia.

Durante la entrevista brindada al Diario Digital POV Data, la Comisario Marisol García abordó con claridad operativa y sensibilidad social uno de los episodios más habituales en la gestión cotidiana de las unidades especiales: la falsa creencia de que una denuncia formal por violencia intrafamiliar puede ser cancelada o «retirada» en la propia dependencia policial.

Al ser consultada sobre este punto, la titular de la Coordinación de Comisarías de la Familia y Oficinas del Niño, la Mujer y la Familia de Río Negro fue categórica respecto a las directivas de actuación vigentes:

«Nosotros tenemos como directiva atender todas las situaciones y recepcionar cualquier tipo de situación o escrito. No tenemos la directiva de dar lugar a si una persona en situación de violencia va y dice ‘quiero levantar la denuncia’. Eso ya le corresponde al Juzgado de Familia o a la Fiscalía si está incursa una causa judicial».

Protección integral frente a las presiones externas

La imposibilidad de anular un expediente en la sede policial no responde a una traba burocrática, sino a un mecanismo de protección indispensable. Según detalló Marisol García, cuando una persona en situación de violencia acude para dejar sin efecto una actuación, suelen operar condicionamientos económicos o psicológicos que el Estado debe acompañar con celeridad y resguardo.

«Entendemos que muchas veces hay un trasfondo, quizás por factores económicos o por presión de la parte agresora, para querer levantar la denuncia y las medidas. Entendemos que los equipos interdisciplinarios del Juzgado de Familia o de la OFAVI tienen que tener presente que ella quiere levantar la denuncia, pero hay que hacerle un seguimiento y conocer el porqué».

Un sistema preventivo y el compromiso del personal en el terreno

Uno de los aspectos más destacados de la entrevista fue la mirada constructiva sobre el rol que desempeñan las fuerzas de seguridad en el territorio. García remarcó la importancia de la articulación con los juzgados, las fiscalías y las instituciones comunitarias, así como el trabajo proactivo de las 16 comisarías de la familia y 8 oficinas especializadas en Río Negro.

Para evitar el agravamiento de los casos, la coordinación impulsó un sistema de registro y seguimiento directo de las medidas cautelares (como prohibiciones de acercamiento y exclusiones del hogar):

«Se toma la denuncia y quizás después, si no tenemos el seguimiento, no sabemos cómo termina. Por eso intentamos que las comisarías de la familia lleven ellas mismas ese sistema. Cargamos las medidas que toma el Juzgado de Familia, sabemos el lapso de hasta cuándo rigen y mantenemos un registro de los casos más crónicos».

Asimismo, la Coordinadora Provincial resaltó con orgullo la vocación social del personal, ejemplificando con las actividades comunitarias y de concientización que las y los efectivos realizan de manera voluntaria en jardines y escuelas de la provincia, aportando recursos propios y dedicación para construir cercanía con la ciudadanía.

Historia de vida: vocación, resiliencia y el sostén familiar

Más allá del análisis su función policial, la charla cobró un valor especial al adentrarse en la historia personal de Marisol García. Con casi 29 años de servicio, la Coordinadora Provincial compartió los orígenes de su carrera, marcada por el esfuerzo y el deseo de salir adelante.

Ingresó a la fuerza motivada por la necesidad económica de ayudar a su madre, formándose inicialmente en el Servicio Penitenciario, donde llegó a desempeñarse como directora de unidad antes de volcarse a la actividad policial y comunitaria. Tras años al frente de la Comisaría de la Familia de San Carlos de Bariloche y un breve paso por la Regional, aceptó el desafío de asumir la coordinación provincial impulsada por una marcada pasión de servicio.

«Tengo mi esposo y tres hijos. Cuando recibí la propuesta de hacerme cargo del área lo hablé con la familia; ellos son nuestro sostén y entienden mi pasión y mi preocupación por la problemática que viven las personas en situación de violencia», expresó al recordar la reorganización familiar que implicó mudarse a Viedma.

Marisol García también hizo referencia a la importancia de la fe en su desempeño profesional: «Mi fortaleza siempre fue Dios. En las situaciones complejas pido su guía y fortaleza; muchas veces hay momentos donde uno siente la intervención divina para salir adelante y guiar al equipo de trabajo».

Podés ver la entrevista completa realizada por Mario Andrés a la Comisario Marisol García en el canal oficial de YouTube de POV Data Media:

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